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Terra
La Coctelera

Metamorfosis (Soneto)

Ninfa de mariposa en su crisálida
prisionera en palacio de cristal,
impelida en movimiento vital,
busca una fuga que le sea válida.

Escapando a la trama, del sedal
que teje la araña en sutil telar;
vuelo recto del náyade al burlar
el calor desprendido del gredal.

Como crisálida que en su interior
alberga, bello embrión de candelilla
eclosiona radiante, esplendorosa

crisol de colores al exterior
del arco iris, sutil calor que brilla
y rompe el capullo la mariposa

©Roberto

Lagrimas nacaradas (Soneto)

Sus lágrimas son perlas nacaradas,
resbalan por sus mejillas ardientes
miradas y pensamientos ausentes,
los desvelos viajan entre alboradas.

Suspira por amor la enamorada,
inquietud cada día más creciente
ofusca la razón inteligente,
perdida en laberinto de charada.

La huella de aquel amor inexistente
que fue por otro amor ella celada,
y un daño a ella causó indiferente.

Tal vez aliviará su alma dañada,
si encuentra otro "Príncipe más valiente",
y sea para siempre bien amada.

©Roberto

tu vergel cortao flor azul como recuerdo tu gran


La flor azul (Soneto)

De tu vergel corté la flor azul
Como recuerdo de tu gran amor
Tú me brindaste el sueño redentor
Vividos entre sabanas de tul

Aun llevo el aroma de aquella flor
Que un buen día corté de tu jardín
De tus labios la ambrosia del jazmín
En mi boca... como prueba de amor

De tu boca un día el amor bebí
Desde el ocaso hasta la misma aurora
Y al despertar del sueño te perdí

Llevaré tu esencia pegada a mí
Este corazón está roto ahora
Pondré mis penas en el tahalí

©Roberto
Derechos registrados

aupor mundo paz a serventesios

“Por un mundo en Paz” (Serventesios)
Hoy comienza una nueva navidad
las estrellas brillan hoy rutilantes,
guían el sendero de los caminantes
que oficiarán en pía cristiandad.

Una vez más se olvidará la ofensa,
haremos gala de fastuosidad
olvidaremos la rivalidad,
la misa del gallo dará dispensa.

Como siempre, al comenzar un nuevo año
haremos gala de nueva promesa,
palabra dada, que sin quedar presa
para siempre, causará el mismo engaño.

Al emigrante vemos cual extraño,
a nuestro hermano como un enemigo,
sin dudarlo tendremos el castigo
y a nosotros volverá en propio daño,

El rencor de tu corazón destierra,
por la paz brindemos en estos día,
para que pronto acabe la agonía
de tanta guerra que asola esta tierra.

No sentir por el prójimo empatía
ni tener el apego a nuestro hermano,
te aseguro que no es de buen cristiano,
y no estás con tu Dios en armonía.

Sólo así, el niño Dios se alegrará
e inundará la tierra con su amor,
desterrará de este mundo el dolor,
un nuevo mundo en paz renacerá.

©Roberto
Derechos registrados